Twitter cada día gana más terreno. Un sistema que en un principio parecía verse como poco más que una simple curiosidad en la que escribir frases sin sentido, o permitir a los conocidos saber qué estabas haciendo en un determinado momento ha comenzado a ganar adeptos, con contenidos en muchas ocasiones interesantes. A veces, el transmitir una determinada información no requiere párrafos extremadamente largos, que en ocasiones no hacen sino dificultar la comprensión a un eventual lector.
Los usos de estos pequeños párrafos en ocasiones han superado las expectativas iniciales No obstante lo anterior, al igual que toda herramienta requiere de un uso adecuado. Seguramente a algunos les sonarán los casos en que personas han publicitado determinados datos a través de facebook cuando en realidad lo que hubieran preferido es que la gente no se hubiera enterado. Si una persona falta al trabajo, por ejemplo, no es buena idea poner «Librándome del trabajo porque me da la real gana», y menos aún si el jefe forma parte de los contactos. Twitter no es la excepción, y el ejemplo es la noticia que he leído hoy, en la que se indica que una sentencia se recurrirá al haber utilizado esta herramienta uno de los jurados del caso.
En el artículo se nos expone las circunstancias del caso
The motion seeking a new trial was filed Thursday on behalf of Russell Wright and his company, Stoam Holdings. It claims juror Johnathan Powell sent eight messages – or «tweets» – to the micro-blogging Web site via his cellular phone.
Cuando nuestros teléfonos móviles han evolucionado tanto, en la que podemos acceder a un gran número de aplicaciones a través de ellos ( sin necesitar, por tanto, ningún equipo informático a nuestro alcance ) habrá que tener en cuenta todos estas nuevas circunstancias, y las consecuencias que traen a colación. Podemos observar aún el tipo de contenido que se filtró a través del twitter de Johnathan Powell, entre los que se pueden encontrar mensajes como el siguiente
«I just gave away TWELVE MILLION DOLLARS of somebody else’s money.
Ahora el problema está en decidir si se ha producido alguna vulneración de los derechos del acusado, y en particular, se está manejando si la información a la que ha podido tener acceso el jurado puede vulnerar los preceptos que le obligan. Claro, hasta ahora siempre hemos hablado más bien de un sistema de transmisión de información unilateral, del jurado hacia el público en general, pero no debemos olvidar que twitter permite mucho más que eso. Dicha problemática también aparece referenciada en varios de los medios que se han hecho eco de la noticia
He said Arkansas law requires defendants to prove that outside information entered the jury room and corrupted a verdict – not that information from the jury room made its way out.
La discusión está servida. Si dependiera de vosotros, admitiríais una apelación basada en que uno de los jurados ha puesto en su twitter está información? Pediríais saber si ha podido recibir algun otro tipo de información que haya cambiado su punto de vista?