Parodia de la web del Congreso

Sergio Carrasco Mayans Sergio Carrasco Mayans
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Supongo que todos conocéis la problemática que ha surgido con la actual web del Congreso. Múltiples errores de codificación, imposibilidad de visualizarla con otros navegadores que no sean el Internet Explorer (aunque como todo, ya se ha ido mejorando), problemas de seguridad (más o menos graves) y un coste elevado que no se corresponde con el resultado inicial obtenido. Algo así, y más cuando estamos hablando con una de las cámaras del órgano legislativo del Estado, no se puede aceptar, dado que se tiene que facilitar el acceso a dicho contenido por parte del ciudadano, cuando parece que en realidad se puede llegar a obstaculizar dicho acceso. Entiendo que las empresas buscarán ir mejorando la página web, y por supuesto, el montante total del presupuesto no estaba dedicado únicamente a esta web, pero aún así, hay determinadas cosas bastante mejorables a la hora de realizar un contrato realizado con la Administración.

Debemos pensar en que la Administración debe, por una parte permitir el uso de programas que claramente son los más usados (dejando aparte la opinión particular que pueda tener cada usuario), pero este hecho no debe implicar que se obligue a los usuarios a utilizar un determinado sistema propietario.

Dejando de lado estos hechos, que ya serán objeto de análisis cuando hablemos de la nueva Ley de acceso electrónico de los ciudadanos a las Administraciones Públicas, tengo curiosidad por cómo va a desenvolverse el tema de la web Congrezo.com.

Por un lado, todo el mundo tiene derecho a expresar libremente su opinión, y el nombre de dominio escogido no es tan preocupante como el usado en el caso putasgae. Ahora bien, y siendo el abogado del diablo, me gustaría ver por dónde se le pueden buscar las cosquillas a esta página.

Por un lado, el aspecto y el nombre del dominio podrían llevarme a una confusión a primera vista (tal vez un teletubbie es realmente miembro del Congreso, y se van de excursión a una fábrica de chuches, no conozco todas las actividades que se realizan en el Congreso), quitando el hecho de que esta parodia SÍ cumple con el estándar W3C, tal y como podemos comprobar gracias a los enlaces que se encuentran en la parte inferior de la página. Por otro lado, podríamos entender que esta página puede llegar a constituir difamación contra un órgano público como es el Congreso, lástima que no exista el mecanismo de cease and desist, que si no…

En definitiva, una página graciosa, y que os recomiendo visitar para echar unas buenas risas, pero a ver cómo termina esto.

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