No todas las medidas contra la piratería son adecuadas

Sergio Carrasco Mayans Sergio Carrasco Mayans
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Hace unos días hablé del debate que hay abierto en estos momentos sobre el método a utilizar para bloquear el acceso a Pirate Bay, en cuanto a si el bien general nos permite tomarnos ciertas libertades a la hora de actuar. En este caso en particular, se habló de incluir Pirate Bay entre las págins con contenido relacionado con pornografía infantil, como vía de bloqueo definitivo a su contenido. Por mucho que por poder poder, el P2P podría utilizarse para traficar con material de esta naturaleza (por desgracia), utilizar esta justificación para este método resulta cuanto mínimo dudoso. Otro caso lo encontramos en el caso Sony BMG v Rhonda Crain, y el problema que surgió a causa de los investigadores que Sony empleó, al no contar éstos con licencia. Aquí nos encontramos con la asunción de que todo está bien si lo hacemos con tal de eliminar un "delito".

Lo mismo sucedió con varias páginas hospedadas en servidores rusos de archivos MP3, y la tal vez más conocida de ellas, AllofMP3. La actuación de la página no incluía el pago de los royalties a los autores de las canciones que se descargaban utilizando estos servicios, cambiándo ésta obligación por un pago de un porcentaje de los ingresos a la Russian Multimedia and Internet Society. Esta página, los ejecutivos de la cual siempre afirmaron que su actuación era completamente legal de acuerdo con el ordenamiento ruso, han protagonizado un largo procedimiento, aún inconcluso, en el cual podemos encontrar medidas de diversa naturaleza con tal de bloquear su actividad.

Las grandes entidades gestoras no se conformaron con ese pago y reclamaron actuaciones severas, ejerciendo presión sobre la administración rusa. El problema era el de siempre, resulta muy complicado cerrar determinadas páginas, más cuando el hospedaje mismo de los archivos puede cambiar en un momento dado y operar bajo diferentes nombres. Finalmente ya no solo Rusia estaba interesada en cerrar la página, sino que VISA y Mastercard anunciaron que no admitirían pagos relacionados con esas páginas a causa de la piratería de donde provenían los ingresos.

Todo hubiera sido perfecto, sino fuera porque en realidad los responsables de la página no habían sido condenados, e incluso determinados procesos han finalizado determinando su legalidad, con lo que la actuación de Visa y Mastercard, más teniendo en cuenta estos hechos, es bastante cuestionable. Tan cuestionable ha sido que finalmente un Tribunal ha dado la razón a Alltunes (antigua AllofMP3). Tal y como se menciona en el mismo artículo, si bien hay una posible infracción del copyright, eso no quita que de momento la página tiene derecho a seguir cobrando.

Este caso nos pone ante la problemática de quién decide qué contenido es legal y cuál es la actuación correcta ante una eventual ilegalidad. En principio, el método más adecuado es aquel que cuenta con una obligada intervención judicial, como garante de los derechos de ambas partes, pese a que la duración de un proceso judicial es a veces largo y tedioso, con lo cual debemos remitirnos en muchas ocasiones al uso de medidas cautelares con tal de garantizar la efectividad de una eventual sentencia a nuestro favor.

Y qué sucedería en el caso contrario? Pensemos en el caso de que se permita el análisis de la legalidad de un determinado contenido por parte de entidades privadas, más si se realiza por parte de las mismas entidades gestoras de derechos de autor (parte claramente interesada). Podemos encontrarnos con casos en que incluso se buscara el bloqueo de contenidos para el cual no se cuente con la legitimidad necesaria (recordemos los últimos casos relacionados con repertorios de música Creative Commons).

En muchas ocasiones se dice aquello de "el fin justifica los medios", pero por suerte la justicia privada no es algo que se permita así como así. Si existe un procedimiento legal es para seguirlo todos, y no únicamente seguirlo cuando nos interesa. Tal vez lo más complicado es hacerlo cuando nos vemos implicados, cuando como representantes de unos derechos de autor nos vemos como parte afectada, y es que pensar en caliente no es sencillo. Puede existir un equilibrio entre control y libertad?

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