Machinima y copyright

Sergio Carrasco Mayans Sergio Carrasco Mayans
|

Las mejoras de las que se han beneficiado los diferentes motores 3d en los que se basan los juegos de última generación (o penúltima) han abierto nuevas posibilidades para los autores de obras en Internet. Usando estos motores pueden crear situaciones y animaciones de forma cómoda y rápida, sobretodo comparándolo con el tiempo necesario para realizar el mismo tipo de escena únicamente mediante escenas 3d prerenderizadas (ya convertidas en imágenes 2d, con tal de facilitar su visionado en ordenadores, como sería el caso de vídeos). A este sistema de crear animaciones se le llama machinima. Es conocido el caso de Red vs Blue, un machinima creado utilizando el Motor de HALO, y que goza de gran éxito en la Red. Otro ejemplo es el capítulo de South Park dedicado al World of Warcraft, en que se mezclaban escenas generadas por el motor del juego con escenas realizadas con render (con tal de poder controlar aspectos que se escapaban a este motor como expresiones faciales mucho más definidas), y es que el mercado empresarial también se está comenzando a dar cuenta de las posibilidades de este sistema, creando una animación con un aspecto cercano a los que antes costaban horas y horas en granjas de ordenadores. El aumento de la velocidad de los procesadores y tarjetas gráficas no hace más que contribuir a este hecho.

Pero en este post no vamos a hablar sobre si se vulnera o no el copyright de una obra al usar dichos elementos para crear una obra completamente nueva. El caso que vamos a presentar resulta mucho más intrigante desde un punto de vista interpretativo. En él vamos a buscar el límite al concepto llamado comunicación pública. Imaginémonos un evento deportivo como es el fútbol en nuestro país. De acuerdo con nuestro ordenamiento, la emisión es una modalidad de explotación, y por lo tanto requerirá de la autorización de los autores y titulares de los derechos. No podemos entrar con nuestra flamante cámara DV, y retransmitir en tiempo real el partido a un canal (llamémosle "Canal Pirata Fútbol"), gracias al cual podemos obtener unos ingresos que no pasaran por las arcas de los titulares. Ahora bien, no nos centremos en el partido en sí, que pasa con la narración de los hechos en sí? Puedo llamar a alguien y contarle lo que está pasando en el partido? Estaría esto sujeto al concepto de comunicación pública? De acuerdo con su definición, y siempre que esta narración no vaya destinada a una pluralidad de personas o se realice en un ámbito doméstico podemos respirar tranquilos. No tendremos que contar la última película que hemos visto en el cine a nuestros amigos en una pequeña esquina oscura, mirando de lado a lado preocupados por si escuchan como "comunicamos públicamente" el contenido de esa obra. Si no se pudiera, se acabarían las jornadas comentando el programa del día anterior con los compañeros, y el hablar de la película que se ha disfrutado (o no) en el cine durante la cena.

Ahora bien, vamos a darle una vuelta de rosca al tema. Y si utilizásemos los datos que obtenemos así para crear una nueva obra? Pensemos en el machinima, nada nos impide crear una obra utilizando los datos que obtenemos y plasmarlos en una obra utilizando este sistema. Tendríamos que ver hasta que punto deberíamos modificar los datos para no hablar de una obra derivada realmente. Pues este caso ya ha comenzado a darse en los EUA, específicamente en una web de cricket. En ella se convierten los datos que se obtienen del juego en una animación 3d en la que podemos ver realmente lo que sucede, y no los simples datos estadísticos actualizados en tiempo real que tanto vemos proliferar por las páginas web. En nuestro caso particular, imaginémonos que se usaran los gráficos de un juego de fútbol de última generación para convertir datos a un partido virtual con look de animación infográfica. En una época en que las películas realizadas enteramente en 3d (Shrek, cualquiera de las de Pixar) está gozando de un gran éxito, tal vez un sistema como éste sería aceptado. El problema es si lo aceptarán las entidades gestoras de derechos de autor, o lo atacara, como sucedió con la Liga de Baseball americana, que denunció el simple uso de datos en páginas web

Compartir